¡Anhelas tener una alimentación balanceada! Y, es que eso es lo mejor para ti, de allí el dicho de que “eres el reflejo de lo que comes”. Si te preocupas por tu alimentación debes saber que lo primero que tienes que aprender, es las cantidades en la que debes consumir tus alimentos.

De manera que, cada uno de estos, suministre todos los nutrientes que necesita tu cuerpo; especialmente, de acuerdo a la demanda energética que tengamos según nuestras rutinas diarias. Porque, obviamente nunca va a ser igual la de una persona que esté asiduamente en una oficina, a la energía que necesite un deportista de alto rendimiento.

¿Qué significa una Nutrición Equilibrada?

Quiere decir que tienes que partir de un punto cierto, que es tu peso y de adecuar o ajustar todas las provisiones alimenticias según tus requerimientos específicos. Que te permitan principalmente mantenerte saludable y lograr lo que la mayoría de las personas quieren, un cuerpo sano y atractivo.

Te comento que existen principios que cumplir, para que tu dieta o nutrición diaria sea considerada balanceada:

  1. Todos los alimentos contribuyen con energía y nutrientes; por tanto, deben ser proporcionados con tus necesidades o niveles determinados.
  2. Hay quienes lo llaman una alimentación armónica; o sea que ese aporte debe ser justo de acuerdo a lo que demandan tus órganos o tejidos.
  3. Incluso, entre cada alimento debe existir un aporte de porciones adecuadas; es decir, de combinaciones correctas.
  4. Hay dos aspectos que se unen. Los alimentos deben ser aptos para el consumo humano, de manera que no suponga un riesgo consumirlos. Por lo tanto, es importante cuidar su origen y preparación.
  5. Desde el punto de vista psicológico, es conveniente seguir una dieta que incluya alimentos saludables y atractivos, que combinen sabores y texturas, De manera que, resulte placentero ingerirlos.

Combinación perfecta en una comida balanceada

Aquí te regalo la clave en la proporción de tus alimentos para evitar o curar el sobrepeso. Ya que, es imprescindible que combines carbohidratos con proteína y adicionalmente lípidos. Te lo explico de manera detallada:

Carbohidratos:

Son moléculas compuestas por oxígeno, carbono e hidrogeno. Cuando los ingieres y luego tu organismo los procesa y transforma, su producto (o sea el azúcar) es imprescindible para la contribución de toda la energía que precisas. En su clasificación de simples a complejos encuentras los azúcares por sí mismos, los almidones y las fibras.

Los primeros están mayormente en los procesados. Es el predilecto de los aficionados a los dulces, son, por ejemplo, gaseosas o postres.

Mientras que, los segundos están en los cereales, verduras y en el maíz, las papas o todos aquellos que se procesen a partir de estos. Por su parte, el tercer grupo son los que provienen, por ejemplo, de nueces, algunas semillas, granos integrales, incluso en frutas y verduras.

Proteínas:

Son fundamentales en los procesos de las células en el organismo, desde mantenerse hasta defenderse de agentes que les son extraños. De estas dependen los tejidos, procesos hormonales, neurotransmisores, incluso los anticuerpos.

Estas son elementos que están unidas o formadas con aminoácidos y con enlaces peptídicos. Pueden clasificarse en:

  1. De origen animal: las carnes (sean estas rojas o blancas), huevos, lácteos y pescado.
  2. De origen vegetal: las legumbres, los vegetales, la soja y los frutos secos.

Lípidos:

Deben incluirse en una alimentación balanceada, ya que son las grasas, los fosfolípidos y el colesterol que nuestro organismo necesita. Ya verás que no todos son malos, pero debes consumirlos adecuadamente, pues acá lo importante es las dosis o cantidades que consumes.  Estos son las grasas, los fosfolípidos y el colesterol. Te los detallo así:

  1. Las Grasas:

Ten cautela, con las saturadas, porque estropean tu organismo si las comes en “cantidad” perjudicando tu colesterol, dado que se desequilibra. Se encuentran en las carnes rojas, la mantequilla, en el coco o en el extracto de palma (o sus aceites).

Las insaturadas vienen como aceites. Están a su vez la mono insaturada: Los alimentos ricos en estas son los de origen vegetal, como la oliva, los frutos secos, el aguacate, y en general los aceites que son extraídos de estos. Y las poliinsaturadas, aquellas como el aceite de maíz, soja, pescado, girasol, entre otras.

Presentes en los huevos, almendras, nueces, carnes, vísceras, mariscos, cereales entre otros.

Que contribuye a la formación de la membrana celular, hace solubles las grasas e interviene en procesos hormonales.

Fórmula de tu comida balanceada

Por lo que, en resumen, las combinaciones perfectas de las dosis de cada uno de estos deben estar presentes así dentro de una alimentación Balanceada:

Por lo que, si quieres tener éxito en cualquier dieta o régimen de alimentación balanceada, tienes que tener presente, que la combinación de tus alimentos debe hacerse de acuerdo a las proporciones que te acabamos de comentar.

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